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Crítica: The tourist

Muchas circunstancias nefastas se dan hora en esta película que termina siendo una interesante obra de sábado o domingo por la tarde para parejas románticas con tiempo libre. Para empezar es una versión de la francesa ‘El secreto de Anthony Zimmer’ con lo que cualquier remake americano de una original europea ya tiene que subir el listón para que la gente no nos quejemos de que no tiene chispa. Se decide otorgar la dirección al creador de ‘La vida de los otros’, el alemán Florian Henckel von Donnesmarck, que debutó muy bien con ese peliculón pero tiene un trabajo flojillo en ésta. Eso si, el nombre largo que no se lo quiten. Porque tiene para rato.

La trama se desarrolla, como mucha originalidad; entre las dos ciudades más románticas por excelencia, París y Venecia. ¿Cómo no? ¿Alguien está sorprendido? Yo desde luego no. Para ayudar a que la historia sea más fresquita tenemos a un malo malísimo ruso, que nunca puede faltar para dar heroicidad. Como colofón de malas promesas tenemos un guión que es terriblemente malo, flojo, falto de gracia que nos lleva a pensar porque los académicos han decretado que esta película sea una comedia. Reírme tampoco es que me haya reído mucho. Si acaso algunas frases de Johnny Depp que le ponen un poco de salsa y comedia a la hora y media de visionado, porque lo que
es Angelina Jolie está seca y fría como buena reina de hielo.

¿Podemos decir pues que The tourist es un thriller? JA! Creo que se pretende homenajear a  los antiguos filmes en blanco y negro, pero nada más lejos de la realidad. No hay drama, no hay tensión y el ritmo es nefasto. Es como una carrera de caballos que quizá sólo llega a salvar un poco la música y la fotografía; que dota de glamour la película a pesar de que el tiempo no acompañaba mucho. Eso si, Venecia es preciosa para amor o acción o lo que se tercie.
Frank Tupelo (Depp) es un turista norteamericano, profesor de matemáticas; que se enamora en el tren de una femme fatale misteriosa (Jolie) que le mete en las peores aventuras contra los malos mafiosos rusos. Pero a él le da igual y sigue ahí hasta el final.
Johnny Depp y Angelina Jolie se lo juegan el todo por el arte dando vida a los personajes intentando sacar a flote lo que estaba muerto antes de empezar. Si a esto añadimos que tienen pareja de británicos para aumentar el caché, pues mejor. Paul Bettany haciendo de policía de Scotland Yard y Timothy Dalton. Nuestro maléfico ruso es Steven Berkoff, otro hubiera sido una locura y una tontería.

Resumiendo, es previsible y falta de gracia. Si no fuera por la parejita de actorazos, aunque Angelina no se presta a grandes labores; sería un truño en toda regla. Me sorprende pues que los nominaran como mejores actores de comedia a los Globos de Oro, pero claro, como tampoco es una comedia… qué nos queda por ver.

[55/100]


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Gabriel

Película que pretende mezclar o hacer homenajes, que esto está muy de moda ahora, a otras obras como Matrix, en un gran porcentaje de la misma; así como Underworld y alguna otra que se cuela por ahí. No quiero desvelar nada pero aquel que no vea el guiño a Blade Runner que calle para siempre.

A pesar de los grandes discursos sobre el bien y el mal, la libertad de elegir por encima del control sobre las personas y un sinfín de etcéteras; se plantea un razonamiento sobre el demonio, sobre qué es realmente y que encarna. ¿La figura de un monstruo, una imagen de reencarnación del mal o tan sólo una rebelión contra las pautas establecidas por otra figura dictatorial que decide que es lo que se debe hacer y lo que no? Con esto se pretende explicar el comportamiento de los personajes que pueblan la cinta. Ángeles apestados que son tachados de malvados para que nadie imite sus actos, para que nadie se salga del canon celestial. Indudablemente, los personajes secundarios malos son muy malos; porque sin una pequeña lección de moral estaríamos perdidos.

En la trama encontramos como un arcángel va en busca de sus compañeros perdidos mientras intenta que la luz vuelva a la ciudad donde las almas esperan recibir su juicio, el purgatorio. Así a bote pronto, parece sencillo. No se sabe porque, yo creo que el problema es su nefasto guión; pero vas dando tumbos a lo largo y ancho de la película sin saber hacia donde cae la moneda. Realmente es un poco mierda pero, sorprendentemente, es muy entretenida. Dos horas y terminas igual que cuando empezaste a verla. En términos artísticos me parece impecable. Tiene unos escenarios impresionantes y cuenta con unos efectos especiales muy loables teniendo en cuenta el nivel económico del que debía disponer el director, que era un tío conocido por su madre y cuatro amigos más; Shane Abbess. Desgraciadamente, el fallo de los diálogos hace que se desmerezca la labor comentada totalmente.

A mi me gustaría hablar del protagonista que por eso es la causa de que visionara la misma. Andy Whitfield, más conocido por ser nuestro Espartaco moderno; tiene una interpretación limpia y correcta. Me gusta, pero creo que no soy 100% neutral ya que me encanta este chico. Cada uno de los planos de sus ojos azul ángel deslumbra la cámara. No por eso dejo de pensar que su caracterización es muy buena. Mucho mejor que nuestra vampira de Underworld, le pese a quien le pese. Se nota que se trabaja cada una de las escenas como si fuera la última.

Resumiendo, es una película SOPORTABLE. Es distraída y entretenida, pero falla en muchos aspectos. Se la recomiendo a los amantes de la mitología. Además, es una buena manera de ver homenajes en una calidad mejor a Disaster Movie, Epic Movie o porquerías similares.

Kick-Ass

Kick-ass es un peliculón de Matthew Vaughn donde los haya. Divertida y con mucha caña a cada golpe de plano. Destinada al público fan del cómic, ya sea de este o de cualquier saga de superhéroes, puede ser visionada por prácticamente todo espectador ajeno al género. Ni que sea por todo ese toque sangriento que envuelve la historia de principio a fin, aunque eso si, muy elegante y sobrio.

Si, digo elegante y sobrio; porque es cierto que en nada pueden hincharte un ojo o darte una paliza de buenas a primeras pero todo tiene una elegancia sin igual ya que el director no ha querido poner el foco aquí sino que es una anécdota de pasada. La sangre vuela en segundo plano, de una manera muy estética.

Es una buena historia, ya conocíamos el cómic y ya gustaba; hay ciertas licencias que los guionistas se han tomado. Pero lo han petado. El espíritu prevalece a pesar de los cambios con la historia original.

Esta historia cuenta con el típico personaje perdedor –loser total-, invisible para todo el mundo y friki. El actor que lo interpreta es Aaron Johnson (Dave Lizewski) y no podría ser mejor acierto. Ya sea porque da el pego total físicamente para el personaje o por su interpretación. Pero no sólo Aaron hace un buen trabajo en la película, sino que los secundarios que completan la banda de amigos también lo bordan, Evan Peters y Clarke Duke (Tood y Marty); su novia, Katie Deauxman, interpretada por Lyndsy Fonseca. Aunque para mí el mejor papel de tontín es el de Christopher Mintz-Plasse. Este aspirante a matón es una caracterización hilarante, más tarde conocido en la película como Niebla Roja.

El papel de malo malísimo recae en Mark Strong. Crea un villano llamado Frank D’Amico otorgándole un carácter y una personalidad enormes, que despierta una sed de sangre, una venganza sin igual. Se afianza que este actor representa un toque de credibilidad y de nivel en cada película en la participa.

También habría que hablar del dúo de superhéroes que acompañan a Kick-Ass: Big Daddy/Damon Macready, representado por Nicholas Cage y Hit Girl/Mindy Macready, interpretado por Cloe Moretz. No soy muy fanática de Nicholas pero creo que en esta cinta se aleja bastante de su típica interpretación para dar un mayor realismo a Big Daddy y quedar en un segundo plano; consiguiendo así darle el papel más protagonista a su hija cinematográfica. Cloe, sin lugar a dudas; es un hallazgo. Desborda naturalidad, frescura y presencia en toda la película. Es la hija de 11 años más extraña que se puede ver en el cine. El verdadero orgullo de Damon. Su interpretación es impresionante, se come a casi todo el elenco, a excepción, quizá, de Dave Lizewski.

Por todo esto, creo que está claro que mi opinión es que es IMPRESCINDIBLE. Podría ser la Pulp Fiction o Kill Bill del cine de superhéroes, podrán decir todo lo que quieran sobre ella pero es claramente un ejemplo de cómo extrapolar la magia de Tarantino a otros géneros.

Diarios de motocicleta

En 2004, el realizador brasileño Walter Salles nos presentó una película sobre un joven Che Guevara anterior a la Revolución sudamericana. Basándose en las propias palabras del estudiante de medicina, Diarios del Che; se construye la imagen que llevó a Che en un viaje por la Sudamérica latina junto a su amigo Alberto Granado (Con el Che por Sudamérica), a bordo de una moto, una Norton. Lo que allí se encontrarán, cambiará sus vidas para siempre; países llenos de pobreza, injusticia y una terrible desigualdad social. Para bien o para mal se dibuja la línea en la que ambos compañeros de viaje descubren la realidad en la que se haya su tierra, muy diferente a la vida acomodada que tienen en su Argentina. Esto desencadenará el sentimiento que llevó al Che a dejar los estudios para dedicarse a luchar por los derechos de sus compatriotas y por una Sudamérica libre y sin fronteras.

Los actores principales son Gael García Bernal (Che) y Rodrigo de la Serna (Alberto Granado) y son simplemente maravillosos. Gael, con acento argentino; demuestra una interpretación perfecta, ajena al exceso en escena, con una construcción de personaje sublime, sutil y delicada. Rodrigo borda su papel otorgando un poder al plano de los personajes secundarios que tan bien nos hace.

El ritmo de la película es una maravilla, es una narración apolítica de un road-trip peculiar y muy tierno. La ausencia de posicionamiento así como las realidades mostradas son una prueba clara de la historia que corría aquellos años, y habla por sí misma. Aún así, se deja en el aire la idea sobre lo que está bien y lo que está mal y atemoriza un poco que la repetición pueda hacer caer el mensaje en la demagogia. Si nos quedamos con la parte positiva que se carga a través de las escenas, mucho mejor.

Mención especial recibe la fotografía y el montaje de la cinta. Con unos planos preciosos y unos paisajes totalmente cautivadores se crea una película que se podría visualizar sin sonido. Su belleza habla por si misma.

En su momento, triunfó en todos los festivales en los que se presentó, Cannes y Sundance. MUY RECOMENDABLE.


Splice

Película que nos ofrece Vincenzo Natali, director que se había ganado un nombre en el mundo del cine, sobretodo el cine fantástico; gracias a películas como Cube, Nothing o Cypher; logros originales y rocambolescos.  Pero en esta ocasión, Natali ha creado una controvertida historia de monstruos y ciencia, moral dudosa sobre jugar a ser Dios.

En Splice vemos a Clive (Adrien Brody) y Elsa (Sarah Polley), dos científicos ilustres que se dedican a mezclar ADN para crear criaturas que no existen en nuestra naturaleza con el fin de aislar proteínas para fármacos de una empresa. El problema surge cuando tras la insatisfacción de sus logros deciden dar un paso más allá mezclando ADN humano. El resultado no será lo que ellos creían.

Ante todo, la trama se centra en el dilema moral entre el avance científico y la ética de una persona. Durante toda la película se juega con la idea de la ya de por si conocida frase maquiavélica: el fin justifica los medios. En un intento de dilucidar la línea que separa el orgullo egocéntrico y el ansia de notoriedad con el afán altruista de ayudar a los demás que los científicos disponen; la película mantiene un dúo constante enfrentando entre activo y retractor con los personajes. Los dos actores principales son el motor básico de la película y su rol se va intercambiando a medida que la historia avanza; aunque ella es la defensora de la criatura y el experimento la mayor parte de la misma.

El problema de esta película es la gran expectativa que se había generado en el público por los antepasados de Natali, Cube cruzó la línea en lo que a ciencia ficción se refiere. Se creó una película que nada tenía que ver con lo que se había visto y que sorprendía de principio a fin terminando de una manera que te dejaba, literalmente loco. Con Splice tenemos una historia que empieza en términos bíblicos, Eva (Elsa) convence a Clive (Adán) para que traspase la frontera cruzando genes (nuestra manzana de siempre); y esta situación original se va convirtiendo en una trama convencional; los actos son un reflejo de la idea de sociedad y familia. Como los matrimonios se separan ante la educación de los hijos; en este caso, ante una hija monstruosa las decisiones son mucho más peligrosas y tienen un peso mayor para la relación de los ‘padres’.

Cabe destacar el trabajo de maquillaje, Nicottero y Berguer demuestran una perfección absoluta para crear calidad y realismo, asombroso; al hacer este ser ficticio; así como la infografía, ya que Dren, la hija inhumana; es un ser que despierta ternura, que crece con nosotros; y que da miedo también. Gracias a Dios no era un monstruo lovecraftiano y ajeno a nosotros, que nos hubiera hecho más difícil la credibilidad de su personaje.

Así, los puntos fuertes de esta película es la verosimilitud que demuestran todos los personajes, que son personas más que trazos.

Mi calificación es que es RECOMENDABLE, el cine de Natali siempre es recomendable. No es una sorpresa original como Cube, pero tampoco dijo que fuera a ser así, las expectativas las pone cada uno y quizá nuestro error fue esperar demasiado.

Dune, la película

Adaptación de David Lynch del archiconocido libro de ciencia-ficción que marcó un antes y un después en este género, Dune.

Como ya se explicó el argumento del libro en la entrada anterior, hago un pequeño resumen y sigo directamente con la crítica de la película.

El emperador Padishah Shaddam IV (Jose Ferrer), en un ataque traicionero con los Harkonnen, envía a la casa de los Atreides desde Caladan hasta Arrakis, también conocido como Dune. Un planeta desértico donde apenas hay agua y se produce a nivel universal una especia adictiva, la Melange; que es importada por la Cofradía de Navegantes del espacio. Lady Jessica (Francesca Annis), una Bene Gesserit, su hijo Paul (Kyle MacLachlan), el que todo el mundo cree que será el Mesías que traerá la paz gracias a la Guerra Santa; y el Duque Leto son así, enviados al maldito planeta; donde tras una traición quedan a merced del desierto y de sus extraños habitantes, los Fremen.

Hasta aquí todo bien, luego ya la historia deja de parecerse al libro para ser una vez más una ida de olla de David Lynch, que una cosa si que tenemos; imaginación dispone y creatividad más, si cabe.

Película de culto para mucha gente, David Lynch gracias a un presupuesto holgado y unos medios técnicos, artísticos y sociales casi; adapta la novela a lo grande, como tiene que ser. Le había ido bien con El hombre elefante y se dispuso a la magnánima tarea de rodar este proyecto. 8 horas le salieron, no son pocas. Se redujo a 5, pero claro… eran muchas todavía. Al final se quedó en ciento treinta y siete minutos, que no están mal; pero a David ya no le gustaba y quiso desvincularse de la película. Aparece con unos pseudónimos, de aire religioso el segundo; de Alan Smithee en la dirección y Judas Booth en el guión. Así ya, la carrera comercial de la misma empezó a verse mermada; pero sólo en su momento; porque ahora es considerada una joya para los amantes de la ciencia-ficción y los fans del libro. El movimiento fan ahora es mucho más apasionado que antes.

Total, que de esta superproducción se tiene que alabar el esplendor visual y narrativo, el diseño de producción que es totalmente innovador, a cargo de Anthony Masters; los decorados de Giorgio Desideri y Jorge Sainz. Ofrece, asimismo, una extraordinaria fotografía de Freddie Francis. Impresionantes maquetas y miniaturas de Emilio Ruiz del Rió y Aldo Puccini y las increíbles criaturas alienígenas creadas por el especialista Carlo Rambaldi. A destacar, diremos también que Frank Herbert (autor de la novela), estuvo presente mientras se filmaba y le pareció todo correcto dando su visto bueno a la adaptación.

Así, para finalizar; podríamos decir que es una película bastante arriesgada, innovadora y que posiblemente fascinó para bien y para mal a todo aquel que tuvo el placer de verla en su momento. Desde luego, pese a sus inconvenientes, produjo un punto de inflexión en lo que a ciencia-ficción se refiere. RECOMIENDO encarecidamente que se vea, sobretodo si te sobran tres horas frescas.

Los hombres que miraban fijamente a las cabras


La historia de esta película se basa en el libro homónimo de Jon Ronson, que nos cuenta las experiencias de unos soldados del ejército americano que bajo el mandato de un excéntrico militar hippie (Jeff Bridges) intentan potenciar sus capacidades paranormales para combatir al enemigo.

El argumento empieza con el reportero Bob Wilton (Ewan McGregor), que tras ser abandonado por su mujer decide irse a Irak a cubrir las noticias de la guerra del Golfo y así demostrarle que es un hombre de verdad. Mientras espera en Kuwait a que le den el permiso para entrar en el país, conoce a Lyn Cassady (George Clooney), un hombre de negocios bastante particular y que le narra los planes de su división del ejército de EEUU, que tenía como objetivo desarrollar soldados Jedi que pudieran luchar contra los enemigos utilizando sus poderes psíquicos. Aunque Bob no sabe si creer la historia que el amigo Lyn va narrando, se mezcla con él en una nueva misión secreta totalmente sinsentido a lo largo de Irak que les meterá en algún que otro problema.

Mucha gente no ha tardado en encontrar las similitudes de esta comedia con algunas de las películas más flojas de los Coen. Y la verdad es que las hay, a un ritmo más frenético. Por su comedia sátira e irónica y por su historia sencilla y carente de pretensiones, esta película es MUY RECOMENDABLE. Partiendo de una premisa totalmente alocada, la película se sostiene a si misma exageración tras exageración, colmando de posibilidades y despropósitos una historia irracional, basada en hechos reales. Únicamente al final se aprecia una bajada de nivel, cuando el director; el actor Grant Heslov (si alguien no lo recuerda, salía en Congo) tiene que unificar el principio de la historia con el fin de la trama y la locura debe centrarse mínimamente para no perder el hilo. Especial atención merecen los personajes de Lyn y Larry Hooper (Kevin Spacey), que son las dos caras de una moneda en un juego del ejército por desarrollar mejores combatientes; encontrando a Kevin Spacey algo desubicado en el desarrollo de la misma. A pesar de todo, vale mucho la pena porque es una diversión totalmente asegurada.